Los días se han ido... El tiempo ha sido quizás demasiado pronto, quizás demasiado cruel...
Injusto, es posible. La vida a veces pasa sobre todo, sin distinguir edad, etnia, genero, estado, clase social, nivel académico, educación, muchas diferencias sobre nosotros mismos...
Que dilema, que confusión... La vida me ha jugado de nuevo, y así queda mi corazón. El tiempo no se detiene y a veces es cruel, tal vez malvado, pero también es la cura.
Dicen que el destino ya esta trazado, dicen que Dios tiene planes ya hechos y que a veces nosotros mismos los cambiamos, pero entonces... ¿Estará trazado ya el destino de cada uno?
Creo que si, pero nosotros mismos tenemos la voluntad de cambiarlo, para bien o para mal, y esto no es cuestión de suerte, sino de consecuencias de nuestros propios actos. Actos quizás, si estuvieran en nuestras manos, si fueran consecuencia de lo que hacemos o dejamos de hacer, serian justos. Pero cuando todo en la vida es cuestión de tragarnos esa amargura por causa de otros, otros que hacen lo que bien les pareciere sin importar nada...
¡Oh Dios!... Te pido por favor un suplicio con toda la fe, ten misericordia, que esa semilla no haya caído en tierra fértil, que la vida no produzca nada que no sea algo bueno, no permitas el sufrimiento, no permitas esa soledad, no permitas que sea destruida una vida que aun esta iniciando. Quizás por ignorancia, tal vez por confusión, su destino cambie... Pero ten en cuenta el tiempo, tiempo cruel e injusto, que ha pasado sin una luz que guie por el sendero correcto, una luz que ilumine cual faro, el camino de una vida exitosa. te suplico que aun consideres los pensamientos y corazón, los sentimientos y la razón, de alguien que, en medio de los gritos de sufrimiento y los llantos de desesperación, quedo herido y que con injusto engaño solo pudo susurrar al viento en una oración. ¡Que solo sea un pensamiento y que la realidad sea otra...!